Hoy me sentí solo (Carta a mis “amigos” II parte)
Ha pasado mucho desde la última vez que me sentí así, desde que escribí la parte I de esta carta a mis “amigos”, desde que me sentí morir en vida. Odio estar así, odio sentir que todo está en contra, odio tener que contarles esto, en síntesis, me odio. Y no es que sea cuestión de agarrar unas cuantas píldoras de Xanax y dibujar un mundo holográfico en el cual todo transcurre en cámara lenta y en perfecta harmonía, no, soy un ser humano y aunque no parezca, tengo sentimientos, me duele estar así, lloro por dentro, dibujo una sonrisa efúgica mientras mi mundo se desmorona. Lleno mis conversaciones con subterfugios para poder librarme de aquella pregunta a la cual ya me duele responder con una mentira: Hola, ¿cómo estás?.
Esta semana no asistí a clases con normalidad, me refugié en la soledad de mi habitación y cuando fui a la Universidad, algunas personas me preguntaron que por qué no estaba viniendo, pregunta a la cual respondí con una mentira sobre otra pues no me gusta levantar ni el más mínimo sentimiento de pena, porque mi ego, y es otro problema, se ve afectado y suficiente tengo con sentirme solo en este mundo como para sentirme solo y humillado. A las personas que se preocuparon algo por mí, gracias, a las que lo hicieron sólo por quedar bien, gracias, haría lo mismo por Uds., a las que no les importé un carajo, gracias, no las eché de menos mucho que digamos. Sin embargo, hay personas que siempre, las odie o las quiera hasta el infinito y más allá, están en mi mente, en mi pensar, personas especiales no por el afecto que les tenga sino por la influencia que ejercen sobre mí, personas a las cuales les diría:
“Julia, gracias por preocuparte por mí, y aunque no te decidas aún acerca de qué somos (amigos o simplemente compañeritos de salón), quisiera ser tu amigo, déjame serlo.”
“Alexandra, tu recuerdo aún me atormenta en las noches, en esas noches en las cuales quisiera estar contigo, cada vez es menos, lo sé, pero aún duele”
“María, sí, es cierto, te dejé de hablar porque me haz defraudado, y aunque te haya dicho que no tengo ningún problema contigo, no quiero que te me acerques, no me hables, no me mires, arruinaste nuestra amistad y lo peor de todo es que me usaste vilmente, si no te odio, es por lo que alguna vez fue nuestra amistad y todos los buenos recuerdos que esos tiempos, que no volverán, traen a mi mente”
“Flavia, puedo ver a través de tus ojos, veo que sufres, veo que sientes tristeza. Por todo el cariño y afecto que te tengo, quisiera verte con otros ojos sólo para que no estés así, pues me afecta a mí también. Quisiera estar enamorado de ti otra vez, quisiera ser uno contigo otra vez, pero no puedo y eso me hace llorar a veces de impotencia, me da rabia, me odio más. Lo siento mucho amiga.”
“Sofía, te quiero mucho amiga, gracias a ti cada día veo más al mundo color esperanza. Me inyectas las ganas suficientes para continuar con este trajín que denomino vida. Por otro lado, no me gusta que estés triste, me contagias, tiras al piso mi día. Arriba esos ánimos Sofi, MNBF”
“Pedro, te deseo lo mejor, sé que ya no soy tu amigo. Te fuiste sin decir nada, sin despedirte si quiera de nosotros, tus amigos, tus verdaderos amigos. Quiero que sepas que no te guardo odio, rencor o algún sentimiento adverso a esa gran amistad que alguna vez tuvimos. De todo el innecesario problema por el cual atravesamos tú, yo y otras personas, no debimos salir perjudicados ni tú, ni yo. A veces la vida es así de injusta. Un saludo en donde estés, amigo.”
“Gertrudis, eres doble cara, hace poquísimo lo he podido advertir. Un día me colmas de loas y al otro nimbas mi imagen con sendos dicterios. Ahora entiendo por qué nunca fuimos amigos, algo me decía que no debía confiar en ti, ahora me entiendo. No te odio, a decir verdad de tu risible actuar, me das lástima. Un consejo, si vas a vomitar miasma sonora acerca de mí, al menos no lo hagas con mis amigos más cercanos, ¿crees que no me lo dicen?”
“Nicole, me estas tentando compañerita. Me han hablado pestes de ti. Ando con cuidado y a paso lento pero eres muy directa conmigo, Grrrr, me encantas”
“Patricia, no voy a hacer algún otro esfuerzo para convertirme en tu amigo, me cansé, entendí que no me quieres como amigo y acepto tu decisión. Tal vez hace tres años hubiéramos sido algo más que amigos, pero no me di cuenta de tus intenciones, ahora me toca ser nada más que tu compañero y está bien por mí; paz”
Aún no he salido de este estado que me tiene sumergido en una onerosa tristeza, he dejado de sonreír, he dejado pasar muchas cosas y recién me doy cuenta. He dejado de escribir con normalidad en mi blog pues no podía pensar en otra cosa que no sea esta pena que cala en mi autoestima. Sofía me ha ayudado muchísimo, gracias a ella estoy un poquito mejor cada día, pero sé que es un camino que debo recorrer solo, para salir triunfante, para encontrar esa panacea que me haga incólume a estos estados de ánimo que me hacen odiarme, repudiarme, sentirme menos que cualquier cosa.
Sé que lo haré, saldré victorioso y cuando lo haga, prometeré ser más fuerte la próxima vez. No enloqueceré y empezaré a odiar a todo mundo como lo hice en esta oportunidad pues considero que hice mal al dejarme llevar por este sentimiento que me arrinconaba y agravié por escrito, a través de mi red social privada, a mis amigos y mis no tan amigos. Les pido perdón, debí tomar un ansiolítico antes de escribir eso que hizo alejar a muchas personas a las cuales les tengo un aprecio especial. Pasadas 24 horas de expresar mi idiotez de manera escrita, retiré esa nota y pedí disculpas, sé que para algunos no fue suficiente, lo siento nuevamente y les deseo lo mejor, estoy en paz con ustedes.
Por otro lado, quería hacer un paréntesis en este ensayo para expresar mis rendidos elogios a aquella persona que en un ensayo pasado escribió un comentario de forma anónima que entre otras cosas decía una frase que me dejó sorprendido, pensativo y atraído por semejante manera de dejarme boquiabierto con tan sólo unas cuantas palabras:
“… Creo que eres muy transparente para mis ojos…”
Un comentario propio de alguna persona muy diestra mentalmente y poseedora de una cadencia de aquellas que uno ya no encuentra fácilmente hoy en día. Gracias por el comentario Anónimo, lograste tu cometido, me gustó mucho pues no pensé que yo, una persona catalogada como algo reservada y desconfiada, sería “transparente” a los ojos de alguien, alguien que aún no sé quién es.
Gracias a todos, gracias por su apoyo, gracias a mis amigos cercanos y a mis no tan amigos pues sin ustedes, este blog no tendría vida y vosotros no tendrían de qué hablar a mis espaldas, ¿no creen?.
Hasta la próxima semana, seres bipolares.
Esta semana no asistí a clases con normalidad, me refugié en la soledad de mi habitación y cuando fui a la Universidad, algunas personas me preguntaron que por qué no estaba viniendo, pregunta a la cual respondí con una mentira sobre otra pues no me gusta levantar ni el más mínimo sentimiento de pena, porque mi ego, y es otro problema, se ve afectado y suficiente tengo con sentirme solo en este mundo como para sentirme solo y humillado. A las personas que se preocuparon algo por mí, gracias, a las que lo hicieron sólo por quedar bien, gracias, haría lo mismo por Uds., a las que no les importé un carajo, gracias, no las eché de menos mucho que digamos. Sin embargo, hay personas que siempre, las odie o las quiera hasta el infinito y más allá, están en mi mente, en mi pensar, personas especiales no por el afecto que les tenga sino por la influencia que ejercen sobre mí, personas a las cuales les diría:
“Julia, gracias por preocuparte por mí, y aunque no te decidas aún acerca de qué somos (amigos o simplemente compañeritos de salón), quisiera ser tu amigo, déjame serlo.”
“Alexandra, tu recuerdo aún me atormenta en las noches, en esas noches en las cuales quisiera estar contigo, cada vez es menos, lo sé, pero aún duele”
“María, sí, es cierto, te dejé de hablar porque me haz defraudado, y aunque te haya dicho que no tengo ningún problema contigo, no quiero que te me acerques, no me hables, no me mires, arruinaste nuestra amistad y lo peor de todo es que me usaste vilmente, si no te odio, es por lo que alguna vez fue nuestra amistad y todos los buenos recuerdos que esos tiempos, que no volverán, traen a mi mente”
“Flavia, puedo ver a través de tus ojos, veo que sufres, veo que sientes tristeza. Por todo el cariño y afecto que te tengo, quisiera verte con otros ojos sólo para que no estés así, pues me afecta a mí también. Quisiera estar enamorado de ti otra vez, quisiera ser uno contigo otra vez, pero no puedo y eso me hace llorar a veces de impotencia, me da rabia, me odio más. Lo siento mucho amiga.”
“Sofía, te quiero mucho amiga, gracias a ti cada día veo más al mundo color esperanza. Me inyectas las ganas suficientes para continuar con este trajín que denomino vida. Por otro lado, no me gusta que estés triste, me contagias, tiras al piso mi día. Arriba esos ánimos Sofi, MNBF”
“Pedro, te deseo lo mejor, sé que ya no soy tu amigo. Te fuiste sin decir nada, sin despedirte si quiera de nosotros, tus amigos, tus verdaderos amigos. Quiero que sepas que no te guardo odio, rencor o algún sentimiento adverso a esa gran amistad que alguna vez tuvimos. De todo el innecesario problema por el cual atravesamos tú, yo y otras personas, no debimos salir perjudicados ni tú, ni yo. A veces la vida es así de injusta. Un saludo en donde estés, amigo.”
“Gertrudis, eres doble cara, hace poquísimo lo he podido advertir. Un día me colmas de loas y al otro nimbas mi imagen con sendos dicterios. Ahora entiendo por qué nunca fuimos amigos, algo me decía que no debía confiar en ti, ahora me entiendo. No te odio, a decir verdad de tu risible actuar, me das lástima. Un consejo, si vas a vomitar miasma sonora acerca de mí, al menos no lo hagas con mis amigos más cercanos, ¿crees que no me lo dicen?”
“Nicole, me estas tentando compañerita. Me han hablado pestes de ti. Ando con cuidado y a paso lento pero eres muy directa conmigo, Grrrr, me encantas”
“Patricia, no voy a hacer algún otro esfuerzo para convertirme en tu amigo, me cansé, entendí que no me quieres como amigo y acepto tu decisión. Tal vez hace tres años hubiéramos sido algo más que amigos, pero no me di cuenta de tus intenciones, ahora me toca ser nada más que tu compañero y está bien por mí; paz”
Aún no he salido de este estado que me tiene sumergido en una onerosa tristeza, he dejado de sonreír, he dejado pasar muchas cosas y recién me doy cuenta. He dejado de escribir con normalidad en mi blog pues no podía pensar en otra cosa que no sea esta pena que cala en mi autoestima. Sofía me ha ayudado muchísimo, gracias a ella estoy un poquito mejor cada día, pero sé que es un camino que debo recorrer solo, para salir triunfante, para encontrar esa panacea que me haga incólume a estos estados de ánimo que me hacen odiarme, repudiarme, sentirme menos que cualquier cosa.
Sé que lo haré, saldré victorioso y cuando lo haga, prometeré ser más fuerte la próxima vez. No enloqueceré y empezaré a odiar a todo mundo como lo hice en esta oportunidad pues considero que hice mal al dejarme llevar por este sentimiento que me arrinconaba y agravié por escrito, a través de mi red social privada, a mis amigos y mis no tan amigos. Les pido perdón, debí tomar un ansiolítico antes de escribir eso que hizo alejar a muchas personas a las cuales les tengo un aprecio especial. Pasadas 24 horas de expresar mi idiotez de manera escrita, retiré esa nota y pedí disculpas, sé que para algunos no fue suficiente, lo siento nuevamente y les deseo lo mejor, estoy en paz con ustedes.
Por otro lado, quería hacer un paréntesis en este ensayo para expresar mis rendidos elogios a aquella persona que en un ensayo pasado escribió un comentario de forma anónima que entre otras cosas decía una frase que me dejó sorprendido, pensativo y atraído por semejante manera de dejarme boquiabierto con tan sólo unas cuantas palabras:
“… Creo que eres muy transparente para mis ojos…”
Un comentario propio de alguna persona muy diestra mentalmente y poseedora de una cadencia de aquellas que uno ya no encuentra fácilmente hoy en día. Gracias por el comentario Anónimo, lograste tu cometido, me gustó mucho pues no pensé que yo, una persona catalogada como algo reservada y desconfiada, sería “transparente” a los ojos de alguien, alguien que aún no sé quién es.
Gracias a todos, gracias por su apoyo, gracias a mis amigos cercanos y a mis no tan amigos pues sin ustedes, este blog no tendría vida y vosotros no tendrían de qué hablar a mis espaldas, ¿no creen?.
Hasta la próxima semana, seres bipolares.

ay ninio en serio espero que esto se te pase y pronto.. no se si de alguna manera estemos conectados.. pero ultimamente me estoy sintiendo igual.. se que hablamos de eso.. pero ya basta con las similitudes no? jaja al menos que nos pase en temporadas distintas.. sabes que puedes contar conmigo para lo que quieras y cuando quieras, pero aunque lo intento.. siempre me choteas jum! en fin.. tal vez piensas que "no es asunto suyo, que chuchitaz le importa".. peeeero estás muy equivocado... me importas muchísimo y en serio me encantaría que te abrieras conmigo y... ¡no te alejeeees! ¿crees que no lo noto? jaja bueno.. sin mas que decir.. te dejo un beso y un hasta pronto tqf
ResponderEliminarMuy buena como siempre man...y tu sabes uqe lo digo de corazon...no como haria Gertrudis con su doble cara.
ResponderEliminarsigue asi man sabes que tienes mi apoxo :)