A Ricardo y Jimena

Ricardo es un chico que conocí haces más o menos 3 años, allá cuando yo era un muchacho muy tímido, allá cuando entraba a mi salón de clases y me sentaba en una esquina, solo, con esas adiciones a mi sistema óseo llamados audífonos. Si bien es cierto no recuerdo el momento exacto en que hablé por primera vez con él, estoy seguro que yo no fui quien inició el primer contacto, pues como expliqué, era demasiado tímido.

Él en cambio era más abierto, más sociable, menos cohibido y en definitiva más amigable que ese ser arisco y poco tratable que era yo en esos años.

Al principio no tuvimos mayor trato, pues sólo nos hablábamos cuando el deber académico nos lo pedía. Es algo inusual que a Roberto nunca le haya visto nada malo, en ningún momento de estos casi cuatro años me hartó, me dieron ganas de mandarlo al carajo, nada. Siempre hemos tenido una relación amical muy buena, él me ha ayudado en ciertos momentos, yo he hecho lo mismo en otras oportunidades, etc.

Ricardo es a mi parecer un tipo que ha pasado por muchos momentos malos en su vida pero sin duda ha sabido salir adelante exitosamente. Si algún día caminaran con Ricardo por la U, notarían esto último, pues la gente lo saluda a diestra y siniestra, y aunque él sólo conozca a algunas de esas personas, igual los saluda, con una sonrisa y un signo de interrogación en la cabeza de los cuales me hace cómplice y me confiesa riéndose, “¿quiénes serán?”.

Ricardo no es un galán de cine, no. Él es conocido por su labor, por su trabajo, por su esfuerzo y digo esto pues alguna vez asistimos a una discoteca local él, yo y varios amigos y amigas. En esa oportunidad Ricardo se me acercó y me dijo “te presento a mi novia”, y era ella, Jimena, una chica simpática, a decir verdad, muy simpática, por lo cual todos nos quedamos algo sorprendidos pues como expliqué Ricardo no es un actor de novelas venezolanas, y aunque tampoco es estéticamente feo, no podíamos creer cómo había hecho para enamorar a una chica como Jimena.

Jimena es algo reservada, o al menos lo es con nosotros, los amigos de Roberto, se ve que es una chica de buenas costumbres, conservadora y humilde de pensamiento lo cual es algo que yo valoro mucho. Alguna vez Ricardo me confesó que ella era bastante celosa, que si no existieran los teléfonos celulares, ella estaría pegada a él 20 horas al día. Creo que ella lo quiere demasiado, lo cual es bueno, pues él al principio parecía mantener esa relación con el único fin de darnos a entender que podía estar con cualquier chica a pesar de no ser un Donjuán pero que con el tiempo se fue enamorando perdidamente de ella, y que ahora lo es todo en su vida.
Ellos se quieren hasta el infinito y más allá, lo cual es algo que yo celebro pues considero a Ricardo uno de mis más sinceros y buenos amigos y mejor aún, una de esas personas que valoras muchísimo en el transcurso de tu vida. Por otro lado Jimena es una chica que aunque no sea muy abierta conmigo me agrada, y sé que es una chica muy buena y que –modestia aparte- merece a Ricardo, mi buen amigo.
Ya quisiera yo tener una relación como la de ellos, en cierta forma los envidio, se les ve tan felices de haberse cruzado en sus caminos.

Les deseo lo mejor. Ricardo, amigo, escribo estas líneas pues es una forma de decir gracias por esa amistad tan genial que tenemos y aunque tal vez no lo leas, te deseo lo mejor, acuérdate de mí cuando estés sentado en tu sillón de gerente de alguna empresa xD

Jimena, te has ganado a una persona muy buena, cuida a ese desastrado ente que tienes por novio.

¡Suerte!

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