Un encuentro imaginario (Parte II)
Ha llegado esa temporada que tanto esperé, que tanto anhelé, estoy de vacaciones. Ahora que no tengo que ir a la universidad, empiezo a cuestionar y a dudar acerca de si esto es lo que realmente deseaba. Y aunque les parezca burdo, no lo hago por desear que el dictado de clases regrese o que toda la presión de exámenes, tareas, asignaciones, trabajos, etc continúe, no. Lo hago realmente porque siento que voy a extrañar cojonudamente a mis amigos, personas especiales para mí y otras con las cuales pasaba momentos agradables y que voy a echar de menos como a un juguete que le quitan a un niño.
Es en este periodo de tiempo que me voy a alejar de algunas personas con las cuales me siento tan pero tan augusto cuando están conmigo. Un grupo muy reducido de personas, a decir verdad, tan reducido que los puedo contar casi con la mitad de mi mano derecha.
Por otro lado me alejo de una persona en especial con quien me siento tan bien pero que a la vez me hace tanto daño, es un círculo vicioso muy peligroso para mí, un círculo que ya me ha hecho mucho daño y que me sigue haciendo daño. Es mejor alejarse y pensar solo y, al final, acostumbrarse a eso, a estar solo, a no depender de esa persona y poder por fin, dejarla ir, dejarla allí atrás, en el completo olvido. El aspecto positivo de todo esto es que tengo la certeza (o algo aproximado a eso) de que lo voy a lograr, de que dejaré libre a mi cabeza de todos esos recuerdos y pensamientos que hoy por hoy me hacen daño. Cuando lo logre, cumpliré una pequeña(y tal vez insignificante) promesa que le hice. Se trata de un SMS que le llegará a esta persona en cuestión diciéndole algunas cosas positivas. Esa será la señal, ese será el momento que realmente estoy anhelando, un día antes por fin dejaré de soñar, pensar y escribir acerca de esa persona para siempre.
Por otro lado, me siento estresado, siento recién el cansancio de todas esas noches que no he dormido por algún trabajo, examen o tarea. Deseo irme tan lejos como sea posible, no lo sé. Tal vez regrese a Trujillo después de casi 10 años, tal vez me vaya al hermano país de Bolivia o simplemente visite alguna playa local no muy lejos de la ciudad. No lo sé aún.
Debo confesar que me visualizo con una cerveza en la mano disfrutando del sol de Huanchaco, es una posibilidad muy tentadora. Por otro lado, no voy hace mucho a Bolivia, sería interesante regresar y hacer algo de turismo allá, donde nuestra moneda rules. Y finalmente, una playa local a un par de horas de la ciudad no estaría tampoco mal, además podría ir con algunos de mis amigos y amigas, no lo sé, es tentador de igual forma.
De cualquier forma deseo irme, salir de este ambiente, dejar de respirar estos aires conocidos y así recapitular o comenzar de nuevo, librarme de toda carga mental, desfogarme. Tal vez deje de escribir algún tiempo en este, mi blog. Tal vez sea mejor así.
De cualquier forma todo ha de cambiar… para bien.
Todo comienza de nuevo.
Parte 1:
Un Encuentro imaginario
Es en este periodo de tiempo que me voy a alejar de algunas personas con las cuales me siento tan pero tan augusto cuando están conmigo. Un grupo muy reducido de personas, a decir verdad, tan reducido que los puedo contar casi con la mitad de mi mano derecha.
Por otro lado me alejo de una persona en especial con quien me siento tan bien pero que a la vez me hace tanto daño, es un círculo vicioso muy peligroso para mí, un círculo que ya me ha hecho mucho daño y que me sigue haciendo daño. Es mejor alejarse y pensar solo y, al final, acostumbrarse a eso, a estar solo, a no depender de esa persona y poder por fin, dejarla ir, dejarla allí atrás, en el completo olvido. El aspecto positivo de todo esto es que tengo la certeza (o algo aproximado a eso) de que lo voy a lograr, de que dejaré libre a mi cabeza de todos esos recuerdos y pensamientos que hoy por hoy me hacen daño. Cuando lo logre, cumpliré una pequeña(y tal vez insignificante) promesa que le hice. Se trata de un SMS que le llegará a esta persona en cuestión diciéndole algunas cosas positivas. Esa será la señal, ese será el momento que realmente estoy anhelando, un día antes por fin dejaré de soñar, pensar y escribir acerca de esa persona para siempre.
Por otro lado, me siento estresado, siento recién el cansancio de todas esas noches que no he dormido por algún trabajo, examen o tarea. Deseo irme tan lejos como sea posible, no lo sé. Tal vez regrese a Trujillo después de casi 10 años, tal vez me vaya al hermano país de Bolivia o simplemente visite alguna playa local no muy lejos de la ciudad. No lo sé aún.
Debo confesar que me visualizo con una cerveza en la mano disfrutando del sol de Huanchaco, es una posibilidad muy tentadora. Por otro lado, no voy hace mucho a Bolivia, sería interesante regresar y hacer algo de turismo allá, donde nuestra moneda rules. Y finalmente, una playa local a un par de horas de la ciudad no estaría tampoco mal, además podría ir con algunos de mis amigos y amigas, no lo sé, es tentador de igual forma.
De cualquier forma deseo irme, salir de este ambiente, dejar de respirar estos aires conocidos y así recapitular o comenzar de nuevo, librarme de toda carga mental, desfogarme. Tal vez deje de escribir algún tiempo en este, mi blog. Tal vez sea mejor así.
De cualquier forma todo ha de cambiar… para bien.
Todo comienza de nuevo.
Parte 1:
Un Encuentro imaginario

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